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Belén 2007


Se aproximan ya las Navidades y ya hay que pensar en preparar el belén de este año. Yo como todos años la impaciencia me puede, y empece ya hace quince días a prepararlo. Cada año fabrico más elementos por lo que cada año necesito ampliar más el belén por lo que mi salón se queda cada año más pequeño.

El belén del año pasado lo instale sobre unos tableros de un metro de ancho por tres y medio de largo, a lo que este año he añadido medio metro más de anchura por la misma largura.

En primer lugar tuve que montarlo con los tableros iniciales y una vez terminado la primera parte del belén, añadir los nuevos tableros y montar sobre estos el resto del montaje, pues si no llegaba para los detalles del fondo.






Durante este año he ido fabricando varios elementos para incorporar al belén. La principal incorporación del belén ha sido una callejuela con arcos y escalera de grandes proporciones, decorada con un balcón y una ventana hecha de madera con celosías, varios faroles que iluminan la callejuela y adornado con líquenes naturales y artificiales que hacen de ella una de las piezas principales del belén.




A esta callejuela he añadido una casa del mismo estilo que lo anterior, decorada exactamente igual con una gran balconada de madera, celosías y cerrada por tela de saco. Esta casa consta de un terraplén delante de la casa el cual he decorado también con líquenes y cactus hecho con pasta de modelar a la que he una vez terminados y pintados he pegado trocitos pequeños de cuerda simulando las espinas.





Otra de las incorporaciones ha sido la frutería, en la que he construido siempre a base de poriexpan y escayola, dos cubos haciendo de vivienda con puertas islámicas, coronándolos con dos cúpulas hechas de las bolas de los juguetes de los niños. Estos dos edificios los he unido con un toldo hecho de piel natural de oveja que una vez mojada se puede adaptar a cualquier posición y una vez seca se queda exactamente igual para siempre.

Debajo de este toldo he ido haciendo con liza y corcho una serie de cestas donde he ido colocando frutas realizadas con pasta de modelar, con semillas o todo lo que he encontrado para que realice este papel. La rastra de ajos la he realizado pegando tres filas de garbanzos sobre una cuerda o hoja seca y fibrosa, los he pintado con un color marfil y sombreados con algún toque violeta, a los que he ido pegando uno a uno una flor seca del campo simulando los pelillos que salen de cada ajo.





La principal incorporación ha sido la del portal. En este caso cogí la inspiración de una ilustración sacada de Internet de un nacimiento clásico. Se trata de una especie de cúpula cilíndrica sobre unas ruinas adornada con varias columnas griegas. Lo más difícil ha sido esta especie de cúpula, la que he tenido que ir haciendo con una serie de arcos pegándolos de uno a uno para conseguir la oquedad. Esta cúpula es la que corona el pequeño recinto donde se instalara el nacimiento.

Las columnas han sido también de gran dificultad: se han hecho en primer lugar con un cilindro de corcho al que he ido uniendo tiras finas todo alrededor para conseguir las hendiduras propias de las columnas, y ya en el capitel he ido pegando pequeños trocitos de corcho de las bandejas de carne de los supermercados para ir confeccionando las hojas y decoraciones de los capiteles de las columnas corintias. A todo este conjunto le añadí dos fuentes, una pegada al edificio y otra que sale de debajo de este.

Y para un perfecto efecto general, la pintura ha de ser la correcta. Con tonos oscuros para una primera capa para que las grietas en la escayola produzcan el efecto de relieve correctamente. Y las capas sucesivas ya con los colores que nos interesan en cada caso. En este caso yo he elegido un color oscuro para las piedras destacando sobre el color ocre de las columnas y del resto de las paredes. En el suelo he hecho un mosaico.




Mi belén de este año esta situado al lado del desierto por lo que he tenido que hacer unas montañas simulando dunas. Con ellas aprovecho para tapar las bombillas que hacen el efecto de día y de noche así que he tenido que hacer un bastidor de madera con la largura y altura suficientes para tapar toda la regleta de bombillas. El bastidor lo he cubierto con tela metálica que venden en cualquier ferretería y esta a su vez la he cubierto de trozos de tejidos empapados en escayola. Una vez seca la he cubierto de cola de carpintero y añadido arena de la playa que después extenderé también en parte del belén.

Con esto he solucionado dos problemas, el primero intentar que no se vean las luces que iluminan el cielo de día, tarde y noche y dar un aspecto de lejanía haciendo las montañas como dunas del desierto.

 



Para completar el oasis en medio del desierto donde sale el río que va hasta Belén y donde también he situado las ruinas que hacen el papel de pesebre, he fabricado una serie de palmeras de la forma que indico a continuación. A la sombra de estas palmeras he colocado el pescador en movimiento, el cual fueron tan amables de obsequiarme Arte Pesebre por la colaboración en el primer concurso.

Muchas gracias por todo.

 

 
Colaboración con el boletín de José Luis Sancho de Calamocha (Teruel)
 
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